Tarot Marselles

Origen
La invención del Tarot se atribuye a Hermes Trismegisto, un filósofo greco-egipcio que vivió alrededor del año 5500 antes de Cristo. El significado de su nombre, de origen griego, es el siguiente:

HERMES=Inteligencia Suprema TRISMEGISTO=Tres veces Maestro

A este filósofo se le atribuye también la invención del juego de ajedrez y la creación de un sistema de escuelas “hermético-iniciáticas”, dedicadas a estudiar el misterio de dios y del Espíritu.
Cuando Hermes Trismegistro murió, fue deificado, es decir, se convirtió en el dios Thot, escribano de los dioses, inventor de los números y de las escrituras, padre de Isis, la Luna.
El “Libro de la Vida” o “Libro de las páginas de oro, escrito por Hermes Trismegisto, consta de veintidós láminas, cada una de las cuales representa un capítulo de la historia de la humanidad; es decir, también, la historia del Universo, sus ciclos y fluctuaciones. Estas láminas estaban numeradas del I al XXI y existía una lámina “comodín” in numeración alguna, La Lámina I corresponde al comienzo de la vida, mientras que las dos últimas se explayan sobre el fin del mundo y el inicio de un nuevo ciclo: la eternidad.
Según algunos historiadores, el libro de Hermes Trismegisto intentó crear un sistema “mecánico” y rápido para obtener respuestas rápidas y certeras a una infinidad de preguntas. Esta posibilidad de basaba en la inmensa cantidad de combinaciones posibles de las láminas; podría decirse que, de alguna manera, funcionaba a la manera de una moderna computadora, salvando la distancia de 50 siglos de investigación y experiencia científica.
Del libro mencionado y de las veintidós láminas no han quedado rastros, lo cual ha servido de apoyo para algunas investigaciones que sostienen que no puede afirmarse el origen del tarot y que suponen que su origen debe buscarse, más bien, en la Edad Media, una época en que el pensamiento o podía expresarse libremente a través de la palabra o la escritura y en la cual toda práctica esotérica era duramente censurada. Estos investigadores postulan que la invención de la baraja no se puede separar de la del Tarot, ya sea porque la baraja provenga de los arcanos menores del Tarot o bien, porque éstos se hayan agregado a los arcanos mayores con el fin de disimular su contenido esotérico.
Llegados a este punto surge el problema de que es imposible determinar con certeza cuál fue el país de origen de las barajas, debido a que su difusión, de la que no fueron ajenos los gitanos, tuvo lugar con extraordinaria rapidez.

En qué consiste la consulta:

Composición del Tarot

El Tarot está compuesto por 78 láminas: 22 Arcanos Mayores y 56 Arcanos Menores. La palabra “arcano” significa secreto, misterio, y se relaciona con el hablar por medio de símbolos, explicar por medio de ellos.
Los Arcanos Mayores representan los estados internos, actitudes y decisiones personales en el momento presente. Los Arcanos Menores, por su parte, simbolizan el entorno que rodea al consultante a lo largo de la vida y, especialmente, en el momento presente.
Es imprescindible destacar que los significados de las láminas no son fijos, ya que dependen del lugar que ocupan en la tirada, de las otras láminas que la rodean.
El Tarot es un medio de comunicación o puente entre el inconsciente del consultante y el inconsciente de la persona que va a llevar a cabo el oráculo.
En la medida en que la persona que consulta presenta una predisposición anímica favorable, el trabajo es mas sencillo para el operador, en tanto que si hay resistencia por parte del consultante, ésta redundará en un gasto de energía injustificado para el operador, de modo que, en estas circunstancias es preferible no echar las cartas.

Consideración para el consultante

  • Es imprescindible que la persona que consulta esté presente en el momento de llevar a cabo el oráculo, de modo que sus vibraciones personales sean captadas por la persona consultada.
  • No deben hallarse presentes otras personas, sólo deben estar el consultante y el consultado. La presencia de terceros interfiere, con sus vibraciones, la comunicación inconsciente entre consultante y consultado.
  • Debe aclararse al consultante que, a través de las cartas, vamos a comunicarle una serie de mensajes que, al ser conocidos, permitirán mejorar su calidad de vida. Hay que insistir en que el consultante no debe dejarse influenciar ciegamente por lo que escuche, sino que debe meditar y tomar sus propias decisiones.

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